ELECTRONIC PUBLICATIONS: Patrones de diversidad beta a lo largo de un gradiente ecológico y ambiental: la Península de Yucatán

Proyecto:

Patrones de diversidad beta a lo largo de un gradiente ecológico y ambiental: la Península de Yucatán

Biólogo Jorge Uribe

University of Missouri, St. Louis

Correo electrónico: s1038183@admiral.umsl.edu

 

México como unidad politica es un pais privilegiado no solo por su gran diversidad cultural, sino también por su exhuberante diversidad biológica, producto de su gran heterogeneidad topográfica y de la acumulación gradual de especies como consecuencia de distintos procesos evolutivos.  México ha sido definido como un país megadiverso junto con Colombia, Ecuador, India y Madagascar, por citar solo algunos.  Sin embargo, debido a problemas que se derivan como producto de la sobrepoblación humana (deforestacion, perdida de remanentes de habitat, etc.) las amenazas que la biodiversidad enfrenta, como es la extinción de especies, nos obligan a conocer a detalle no solo que especies existen sino también que factores permiten la coexistencia y el mantenimiento de esta biodiversidad.  Quizás esta información serviría para resolver una de las preguntas más difíciles que como sociedad debemos cuestionar: como conservar esta biodiversidad y como hacer un uso de ella sin afectar significativamente los procesos que la mantienen.  Un mecanismo que potencialmente puede ayudar a resolver este problema es el de establecer cuidadosamente áreas naturales protegidas, las cuales representen la enorme variedad de ecosistemas con los que el país cuenta.  Sin embargo, para desarrollar esta idea de manera eficiente, es necesario conocer aspectos de la historia natural de los organismos; entre ellos por ejemplo esta el conocer la distribución geográfica que ocupan y de manera ideal, estimar sus abundancias y los tipos de habitat en los que se establecen sus poblaciones.  Los bio-inventarios (i.e., inventarios de diversidad biologica), constituyen una manera rápida de lograr esto.

            Tradicionalmente, la diversidad biológica ha sido dividida en tres componentes: alfa (a), beta (b) y gamma (g), sin embargo, la relación que existe entre ellos es aún tema de debate.  La diversidad alfa es definida como el número de especies distribuidas en una localidad; idealmente, un área relativamente homogénea y delimitada.  La diversidad beta se refiere al recambio en la composición de especies al movernos de una localidad a otra, y expresa, entre otras cosas, la diversidad de habitats en la región, asi como la amplitud del nicho de las especies.  Estudios de diversidad beta involucran generalmente gradientes ecológicos y/o ambientales.  Finalmente la diversidad gamma se refiere a la colección total de especies en una región geográfica discreta.  La relación entre los tres componentes ha sido definida como:  Diversidad gamma (g) = (a) * (b); (es decir, b = g/a).  El entendimiento de la relación entre estas tres medidas es importante para entender cual es la contribución de procesos a gran escala en la diversidad alfa y la conección entre ambos es precisamente a través del componente beta.  Sin embargo, conocer que mecanismos (bióticos o abióticos) promueven el recambio en la composición de especies requiere de estudios más detallados.

            La Península de Yucatán es una excelente area geográfica para estudiar estos tres componentes, la relación que existe entre ellos y sobre todo conocer qué mecanismos potenciales influyen en el recambio en la composición de especies.  La Península de Yucatán es un área geográficamente discreta y con una historia geológica independiente del resto del pais.  Poseé un gradiente ecológico y ambiental donde se han reconocido tres grandes tipos de habitat que va desde selvas medianas perennifolias al sur, hasta selvas caducifolias al noroeste, pasando por una transición de bosque subperennifolio; aunque a pequeña escala es posible reconocer una mayor diversidad de habitats como bosques bajos secundarios, savannas y zonas de manglar por citar algunos. La existencia de áreas naturales bien conservadas y distribuídas en diversos sitios de la región, lo hacen aún más atractivo, ya que entre otras cosas, garantizan un muestreo adecuado y representativo de la diversidad biológica.

Actualmente me encuentro en las primeras etapas de desarrollo de mi proyecto doctoral, con la idea de entender cual es la contribución relativa de factores bióticos (por ejemplo, interacciones como la competenciay parasitismo) en el recambio de especies (diversidad beta) de aves de sotobosque en este gradiente ecológico. El grupo de las aves es un excelente sistema ya que debido a la gran cantidad de estudios biológicos publicados, se conocen varios aspectos de su historia natural y son relativamente fáciles de identificar ya sea visual y/o acústicamente.

            Debido a la escala geográfica, este estudio involucra la visita, puesta de redes ornitológicas, observaciones y grabaciones de cantos en una gran variedad de localidades que representen distintos habitats distribuidos a lo largo de la Península.  La idea de colocar redes es obtener muestras de tejido sanguíneo y medidas morfológicas de las aves.  Las muestras de sangre son utilizadas para estimar la presencia de parásitos sanguíneos (Plasmodium spp. y Haemoproteus spp).  Aunque existen pocos estudios al respecto, se ha hipotetizado que linajes de parásitos sanguineos con diferente historia evolutiva pueden influir de manera negativa en la distribución geográfica de aves, por lo tanto en la diversidad beta.  Esta hipotesis requiere ser verificada. 

Un sitio clave para el desarrollo de este estudio es la Reserva Ecológica El Eden.  Su excelente estado de conservación mantiene una gran variedad de microhábitats, además, su ubicación geográfica (límite entre el bosque subperennifólio y bosque caducifólio) sirve como un ecotono que permite la presencia en un mismo sitio de aves con afinidad al bosque seco y aves con afinidad a bosques subperennifólios.  Este ecotono sirve además como límite en la distribución geográfica de algunos grupos de aves, tal es el caso de los trepatroncos (Familia Dendrocolaptidae).  A finales del mes de julio del 2000 visité por 10 dias la Reserva Ecológica El Eden con la idea de realizar las colectas y observaciones pertinentes. 

El número total de individuos capturados en redes ornitológicas fué de 33 (pertenecientes a 18 especies; Lista  1) de las cuales se obtuvieron frotis de material sanguineo.  Despues de una cuidadosa revisión al microscopio, encontré una frecuencia de parasitismo en aves del 35% para esta localidad.  La mayoria de las aves muestreadas se encontraron infectadas con el parásito Haemoproteus spp.   Por otro lado, el número total de especies observadas fue de 35 (Lista 2).  A pesar de que la Reserva Ecológica cuenta con un inventario de aves, producto de la visita de otros biólogos, durante esta estancia se observaron seis nuevos registros de especies de aves para esta Reserva: Platyrrinchus cancrominus, Dendrocolaptes homochroa, Habia rubica, Pachyrrampus aglaiae, Rhynocyncla brevirostris y Thryothorus albinucha.

En el futuro, este trabajo permitirá explorar posibles mecanismos que influyen el recambio de especies de aves de sotobosque (diversidad beta) en la Península de Yucatán, asi como entender la relación entre los tres componentes de la diversidad: la diversidad alfa, beta y gamma.  En el futuro, la visita a la Reserva Ecológica El Eden será un punto de visita obligado.